Cuando alguien no te conoce y está a punto de darte su plata, hace una cosa antes de decidir: busca quién está detrás. Por eso la página "Acerca de" no es relleno institucional: es donde se resuelve la desconfianza, que es la barrera número uno de cualquier marca nueva en Colombia. Y casi todas están escritas como si fueran el folleto de una multinacional.

Para qué sirve en realidad

Quien entra ahí ya vio tu producto y le interesó. No está buscando tu misión y tu visión: está verificando que existes y que le vas a cumplir. Las preguntas que trae en la cabeza son estas:

  • ¿Hay una persona real detrás de esto?
  • ¿Dónde están?
  • ¿Esto lo hacen ellos o solo revenden?
  • ¿Llevan tiempo o abrieron ayer?
  • ¿A quién le reclamo si algo sale mal?

Escríbela respondiendo esas cinco preguntas y vas a tener una mejor página "Acerca de" que el 90 % de las tiendas pequeñas del país. Todo lo demás es decoración.

Seis bloques y en qué orden

  1. Qué haces, en una frase. Arriba del todo, sin rodeos: "Hacemos velas de soya artesanales en Medellín y las enviamos a todo el país". El lector tiene que saber en tres segundos dónde está parado.
  2. Quién eres. Tu nombre y tu foto. No "somos un equipo apasionado": tu nombre.
  3. Por qué empezaste. Dos o tres frases, concretas y verdaderas. La razón real —no encontrabas algo, te sobraba oficio, perdiste un trabajo— conecta mucho más que cualquier frase inspiradora.
  4. Cómo lo haces. De dónde salen tus materiales, cómo produces, qué cuidas. Aquí es donde justificas tu precio sin tener que defenderlo.
  5. Qué puede esperar de ti: tiempos de entrega, cómo atiendes, qué pasa si algo sale mal. Es lo que más tranquiliza y lo que casi nadie pone.
  6. Cómo contactarte: WhatsApp, correo y tu ciudad, visibles. Una tienda sin forma clara de contacto genera sospecha inmediata.

Con eso basta. Una página de 300 a 500 palabras bien escrita rinde más que una de dos mil que nadie lee completa.

La foto: lo que más convierte

Si solo vas a hacer un cambio en esa página, que sea este: pon una foto tuya real. No un logo, no una imagen de banco, no una ilustración.

  • Tú trabajando funciona mejor que un retrato posado: comunica que el producto lo hace alguien.
  • Tu espacio de trabajo, aunque sea la mesa del comedor. La autenticidad convierte más que la producción.
  • Tu equipo, si son varios.
  • Nada de imágenes genéricas de personas sonriendo en una oficina. Se reconocen de inmediato y restan credibilidad en lugar de sumarla.

Si te incomoda salir en foto, es entendible, pero vale la pena intentarlo: en un mercado donde mucha gente desconfía de comprarle a una tienda que no conoce, ver una cara cambia la decisión. Cómo tomarla, en fotografiar con el celular.

Lo que hay que sacar

  1. "Somos una empresa líder en el sector". Nadie lo cree y no dice nada.
  2. Misión, visión y valores en formato corporativo. No le interesan a quien va a comprar una vela.
  3. Hablar en plural si eres una persona. "Somos un equipo" cuando eres tú solo se nota, y cuando se nota, resta. Hablar en primera persona es una ventaja, no una debilidad.
  4. Texto genérico que serviría igual para cualquier otra tienda. Si puedes cambiarle el nombre y sigue funcionando, no dice nada de ti.
  5. Promesas vagas: "la mejor calidad", "atención personalizada". Mejor di qué haces concretamente.
  6. Páginas eternas con la historia completa de tu vida.
  7. Texto generado sin revisar. Se reconoce, suena a todas las demás y justo aquí lo que vendes es que eres distinto.

Si sientes que no tienes historia

Es la objeción más común: "pero yo solo revendo" o "no tengo nada especial que contar". Siempre hay algo cierto que decir:

  • Por qué elegiste ese producto y no otro.
  • Cómo escoges lo que vendes: qué miras, qué descartas, qué probaste tú mismo. Eso es curaduría, y es valor real.
  • A quién le sirve lo que ofreces y a quién no.
  • Qué haces distinto: entregas el mismo día, empacas a mano, respondes rápido, aceptas cambios.
  • De dónde eres. Tu ciudad o tu región es parte de tu identidad y le importa a mucha gente.

Revender no es un defecto que haya que esconder. Una tienda que explica con honestidad cómo selecciona lo que vende genera más confianza que una que finge fabricar lo que compra.

Que además te ayude en buscadores

Sin forzar nada, esta página puede trabajar a tu favor:

  • Menciona tu ciudad con naturalidad. Ayuda en búsquedas locales y refuerza tu ficha de negocio. Ver ficha de negocio en Google.
  • Nombra lo que vendes con las palabras que usa la gente, no con nombres internos.
  • Mantén consistentes tu nombre, tu teléfono y tu ubicación con los de tus redes y tu ficha. Las inconsistencias hacen que los sistemas —y los asistentes de IA— no te reconozcan como una sola entidad. Ver aparecer en respuestas de IA.
  • Enlaza a tus productos desde el texto.
  • Actualízala cuando cambie algo importante.

Preguntas frecuentes

¿Qué debe decir la página "Acerca de" de una tienda?

Qué haces en una frase, quién eres con nombre y foto, por qué empezaste, cómo lo haces, qué puede esperar el cliente y cómo contactarte. Son las preguntas que trae quien está decidiendo si confiar en ti.

¿Debo poner mi foto?

Es lo que más convierte en esa página. En un mercado donde mucha gente desconfía de una tienda que no conoce, ver una persona real detrás cambia la decisión. Mejor trabajando que posando.

¿Qué escribo si solo revendo y no fabrico?

Cómo eliges lo que vendes: qué miras, qué descartas, qué probaste. Esa curaduría es valor real, y explicarla con honestidad genera más confianza que fingir que fabricas lo que compras.

¿Qué tan larga debe ser?

Entre 300 y 500 palabras suele bastar. Una página corta y concreta rinde más que una extensa que nadie termina de leer.

¿Puedo hablar en primera persona si soy una sola persona?

Sí, y conviene. Hablar en plural cuando eres tú solo se nota y resta credibilidad; ser una persona real es una ventaja frente a una marca anónima.

Sigue leyendo: Convertir visitantes en compradores · Términos y políticas